Críticas

La lista de Schindler fue aclamada tanto por la crítica especializada como por el público. En Rotten Tomatoes cuenta con un 96 % de reseñas positivas de un total de 85 y el consenso crítico de este sitio web dice que «La lista de Schindler combina el horror abyecto del Holocausto con el humanismo de Steven Spielberg para crear la obra maestra dramática del director».​ Estadounidenses como la presentadora Oprah Winfrey y el entonces presidente Bill Clinton instaron a sus compatriotas a verla. Muchos líderes mundiales también la vieron y algunos se reunieron en persona con Spielberg. CinemaScore informó que los espectadores le habían otorgado la nota más alta, A+.

La lista de Schindler fue también muy bien recibida por otros profesionales de la industria del cine. El director Billy Wilder le escribió a Spielberg para decirle: «No podían haber encontrado a un hombre mejor. Esta película es la absoluta perfección». Roman Polanski, que rechazó dirigirla, dijo después: «Ciertamente yo no podría haber hecho un trabajo mejor que el de Spielberg porque no podría haber sido tan objetivo como él».​ Además, dijo que había sido una influencia para su película de 1995, La muerte y la doncella.​ El éxito de La lista de Schindler llevó al director Stanley Kubrick a abandonar su propio proyecto sobre el Holocausto, Aryan Papers, que habría tratado sobre un muchacho judío y su tía que sobreviven a la guerra ocultándose por toda Polonia y simulando ser católicos.95​ Cuando su guionista Frederic Raphael dijo que el filme de Spielberg era una buena representación del Holocausto, Kubrick comentó: «¿Piensas que es sobre el Holocausto? El Holocausto fue el asesinato de más de seis millones de personas. La lista de Schindler trata sobre 600 que sobrevivieron» —en realidad, Schindler salvó a más de 1200 judíos—.

Reacción de la comunidad judía

En un simposio de 1994 sobre la película organizado por la revista The Village Voice, la historiadora Annette Insdorf describió cómo su madre, superviviente de los campos de concentración, sintió gratitud porque la historia del Holocausto finalmente fuera contada en una gran película que todo el mundo viera.1​ El escritor judío húngaro Imre Kertész, también sobreviviente del Holocausto, creía que era imposible retratar la vida en un campo de concentración nazi para alguien que no lo hubiera experimentado de primera mano. Al tiempo que elogiaba a Spielberg por acercar la historia al gran público, consideraba que la escena final de homenaje en el cementerio de Jerusalén obviaba las terribles secuelas que experimentaron los supervivientes e implicaba que no sufrían traumas emocionales.1El rabino Uri D. Herscher encontró la película como una demostración de humanismo «atractiva» y «edificante».1Norbert Friedman apuntó que, al igual que otros supervivientes de la tragedia, reaccionó con un sentimiento de solidaridad hacia Spielberg que él normalmente reservaba para otros supervivientes.1​ Albert L. Lewis, rabino y maestro de Spielberg en su infancia, describió la película como «el regalo de Steven a su madre, a su pueblo y en cierto sentido a él mismo. Ahora es un ser humano completo».