Cuando la película se emitió en abierto en la televisión estadounidense en 1997, fue la primera en recibir la calificación de solo para mayores de 17 años, de acuerdo con una clasificación por edades que se había creado a inicios de ese mismo año. El congresista Tom Coburn dijo que, con la exhibición de la película, la cadena NBChabía llevado la televisión «a una bajeza histórica, con desnudos completos frontales, violencia y profanaciones», añadiendo que era un insulto «para todas las personas decentes». Atacado tanto por republicanos como por demócratas, Coburn pidió disculpas diciendo: «Mis intenciones eran buenas, pero obviamente he cometido un error en la forma de decir lo que quería expresar». Aclaró su opinión afirmando que el filme debería haber sido emitido a una hora más tardía cuando no hubiera «gran cantidad de niños viéndola sin la supervisión de sus padres».1
En Alemania también surgió la polémica en el estreno televisivo de la película de Spielberg en el canal ProSieben, pues la comunidad judía protestó porque se quería emitir con dos interrupciones publicitarias de 3-4 minutos cada una. Ignatz Bubis, presidente del Consejo Central de judíos de Alemania, dijo que «es problemático interrumpir una película como esta con anuncios». Una crítica similar fue vertida por Jerzy Kanal, presidente de la Comunidad Judía de Berlín. Por ello, la cadena se comprometió a reducir la inclusión de publicidad y fue obligada a acompañar la emisión con dos documentales, mostrando «las vidas diarias de los judíos en Hebrón y Nueva York antes del filme y los supervivientes del Holocausto después».


